Swami Kriyananda ha escrito un libro visionario llamado Hope for a Better World! The Small Communities Solution (pulse aquí para ver el enlace en inglés). En él muestra cómo las actitudes materialistas de la sociedad de hoy nos han traído al estado actual de tensión y sufrimiento mundial. También describe cómo la paz y felicidad global pueden lograrse por medio de la difusión de las comunidades espirituales (pulse aquí para ver el enlace en inglés).

“¿Es realista,” escribe, “esperar la paz y armonía en este mundo? Sí, por supuesto lo es, si la esperanza de uno se mantiene realista. La paz y armonía (pulse aquí para ver el enlace en inglés) deben buscarse primero a pequeña escala, no con planes exagerados para el mejoramiento del mundo. Lo importante, siempre, es que a la gente se le permita desarrollarse como individuos.”

Aunque Swamiji muestra cómo las comunidades son la solución para los males sociales que nos aquejan hoy, sabemos que no todos tienen la oportunidad o el deseo de vivir en ellas. Sin embargo, la gente en todas partes puede practicar las actitudes subyacentes que han estado en el corazón del éxito de Ananda por más de cincuenta años. Este éxito puede medirse tanto en términos de la elevación que ha traído al mundo en su totalidad como de la verdadera felicidad de esos individuos que viven de acuerdo a estos principios básicos. Aquí están algunos de ellos que todos podemos aplicar en nuestra vida diaria.

Trabajar con Energía y Fluidez

La marca distintiva de la nueva era en la que vivimos—Dwapara Yuga (pulse aquí para ver el enlace en inglés)—es una visión del mundo que no consta de formas fijas y separadas, sino de energía fluida y unificadora. Al crear Ananda Swamiji desplegó un poder tremendo, pero con el entendimiento de que la energía tiene su propia inteligencia. Para tener éxito en cualquier proyecto, él no preguntaba “¿Cómo han hecho esto otros antes?” ni “¿Cómo he hecho esto antes?” Él trataba de pensar en nuevas formas guiado por la energía dinámica que se está despertando ahora en el mundo.

Gran parte del conflicto que encontramos a nuestro alrededor es entre las fuerzas del cambio y el miedo de perder el statu quo. Al sintonizarte con este flujo de energía universal, te sorprenderás de las soluciones nuevas y creativas que surgen para guiarte en cualquier situación.

Ver la Unidad en la Diversidad

Detrás de la diversidad de naciones, culturas y religiones hay una consciencia divina: Dios. Cuanto más vemos detrás de las diferencias superficiales que nos dividen, más percibimos la unidad subyacente de la gente. Por lo tanto Yoganandaji llamó a sus comunidades intencionales “colonias de hermandad mundial (pulse aquí para ver el enlace en inglés).”

Uno de los mayores dones de vivir en una comunidad es aceptar y respetar a los demás cuyas perspectivas pueden ser muy distintas a las tuyas—y a cooperar con ellos. Esto se puede hacer tratando de ver el denominador común en puntos de vista aparentemente opuestos.

Cuando la gente coopera de esta forma, cada individuo adquiere una perspectiva expandida que muestra un propósito más elevado incluso para actividades mundanas. Gran parte del éxito de Swamiji se debió a que él apoyaba las ideas y el crecimiento de todos.

Vivir con Simplicidad

Otro de los principios más importantes de Yoganandaji para la vida en comunidad era “vida simple y pensamientos elevados.” Cuando comenzamos a romper con la dependencia de las cosas materiales para nuestra felicidad, encontramos libertad interior y suficiencia en el Ser.

Tal vez conozcas la historia de nuestra experiencia de vivir el incendio forestal que en 1976 que destruyó la mayoría de las casas y estructuras en Ananda Village (pulse aquí para ver el enlace en inglés). Nuestro hijo tenía diez días de vida cuando perdimos nuestra casa y todas nuestras posesiones.

Debo admitir que al principio estaba en estado de shock, pero el instinto maternal rápidamente se afirmó. Me di cuenta de que la sensación de hogar y seguridad que yo quería para nuestro hijo no dependía de las cosas externas, sino que tenía que surgir primero de mi propio corazón. Ninguna pérdida de posesiones podría disminuir el amor y la crianza que le daría a nuestro hijo. Esta fue una experiencia increíblemente liberadora y transformadora—ha dado forma a mi vida desde entonces.

Desarrollar Fuerza Y Flexibilidad

La vida de todos tiene su cuota de desafíos. Al observar a Swami Kriyananda construir Ananda, vi que él tuvo tal vez más de los que le correspondían. La fuerza es necesaria para lidiar con las dificultades de uno, pero no del tipo rígido que vemos en los levantadores de pesas que se mueven como robots duros.

La fuerza necesita estar equilibrada con la flexibilidad, de la clase que vemos en los hatha yoguis. A lo largo de los años, Swami Kriyananda varias veces desplegó un esfuerzo tremendo para lograr algún objetivo al construir Ananda. Pero si llegaba a sentir que ese ya no era el rumbo correcto, cambiaba en un instante y redirigía sus esfuerzos hacia un fin diferente. Él se adaptaba a lo que era necesario un momento dado, y no tenía miedo parecer tonto por cambiar de opinión.

Fe y Entrega

Dios está en última instancia a cargo de todo lo que hacemos y de todo lo que nos sucede. Al confiar en Su presencia amorosa, las comunidades y los individuos pueden capear muchas tormentas. Cuanto más se prueba y valida tu fe, más puedes entregarte sin reservas a Dios y al Gurú.

Yoganandaji tiene una  oración-demanda (pulse aquí para ver el enlace en inglés) hermosa: “Oh espíritu, enséñame a orar y adorar incesantemente, con la concentración más profunda. Oh Espíritu, equilibra mi meditación con la devoción, y purifica mi devoción con amor que entrega todo a Ti.”

Meditación, devoción, entrega—en última instancia estas son la base sobre la cual se construyen las comunidades, y sobre la cual podemos construir nuestras vidas en Dios.

Uniendo las manos y el corazón contigo en esta gran aventura,

Nayaswami Devi

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