Hay muchos vínculos interesantes entre ser un artista y ser un buscador espiritual. El otro día me dio la impresión de que hay un tipo de paleta de colores “espiritual” —cada tanto se me dan estas reflexiones. Compartí mis pensamientos con Devi, y ella sugirió que podría hacer un blog interesante. Por eso, ya sea que lo disfruten o no, no es mi culpa. El karma, bueno o malo, está sobre Devi.
Una paleta de colores es una de las herramientas más útiles del pintor. Muestra las relaciones entre varias tonalidades y te ayuda a mezclar los colores que puedes necesitar. Una paleta de colores comienza con los tres colores primarios, rojo, azul, y amarillo. Todos los demás colores pueden mezclarse a partir de estos tres. La mayoría de las paletas de colores muestran no solo los tres colores primarios, sino también los colores secundarios — purpura, verde, y naranja — que obtienes cuando combinas los primarios entre sí. Piensa en el arcoíris, la paleta de la Madre Divina, a partir de la cual Ella crea todos los variados tintes y mezclas de este agradable mundo.
Ahora hablemos acerca de mis reflexiones sobre una paleta de colores espiritual. En nuestro sendero espiritual también parece haber tres elementos primarios: Meditación, Servicio, y Sintonía. Por diversión, les asignaremos los colores azul, rojo, y amarillo. A partir de estos tres componentes espirituales básicos, puedes crear un hermoso y vibrante lienzo de vida.
La Meditación es llevar la fuerza vital hacia el interior con concentración enfocada en Dios y tu propio Ser más profundo. Cuando se hace correctamente, una profunda calma mental ilumina realidades sutiles que no son perceptibles a través de los sentidos. La meditación también abre el portal que nos permite salir del ego y lograr un estado de consciencia Crística, la experiencia de la unidad con toda la creación.
El Servicio es acción correcta hecha con la motivación correcta para el beneficio de los demás en vez de de uno mismo. El servicio desinteresado expande el corazón y rompe las cadenas del servil interés propio.
La Sintonía permite al Gurú no solo guiarnos, sino lo que es más importante, bendecir y magnetizar nuestros esfuerzos, para que eventualmente podamos salir del laberinto de maya.
Estos primarios, también, pueden ser mezclados para producir los matices secundarios de una vida espiritual. La Meditación más la Sintonía producen discipulado. Es  nuestra brújula, nuestro guía interior, ayudándonos a navegar los mares traicioneros de la vida. Como dice el canto alentador de Yogananda, “Te he convertido en la estrella polar de mi vida. Aunque mi mar es oscuro y mis estrellas se han ido, todavía veo el sendero por medio de Tu misericordia.”
La Meditación sumada al Servicio produce la auto-entrega elevada, centrada en la compasión divina. Cuando combinamos estas dos, la intuición nos guiará a las decisiones correctas, e infundirá nuestros esfuerzos con el poder infinito de Dios.
Por último, la Sintonía sumada al Servicio produce dharma, y asegurará que nuestros pensamientos, palabras y acciones estén alineados con la voluntad de Dios. Entonces nuestras acciones estarán libres de las sombras oscurecedoras del ego.

Meditación, Servicio, y Sintonía: Como con la paleta de colores de un pintor, puedes mezclar todas las actitudes y acciones correctas a partir de estas tres primarias espirituales. Mantenlas puras y vibrantes, y comenzarás a pintar el retrato de un santo en el lienzo de tu vida.
En la belleza de Dios,
Nayaswami Jyotish

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