Era el 31 de julio de 1949. Paramhansa Yogananda había sido invitado a hablar en, sorprendentemente, una fiesta social en un jardín en Beverly Hills. Su anfitriona, sin duda, esperaba que él hiciese unos comentarios amables a sus invitados, que luego podrían seguir socializando. ¡Les esperaba una sorpresa!

Swami Kriyananda escribe acerca de este evento (pulse aquí para ver el enlace en inglés) en El Nuevo Sendero (pulse aquí para ver el enlace en inglés):

Nunca me hubiese imaginado que el poder del habla humana pudiese ser tan abrumador; fue la charla más conmovedora que jamás haya escuchado.

“Este día,” vociferó él [Yoganandaji], enfatizando cada palabra, “marca el comienzo de una nueva era. Mis palabras están grabadas en el éter, en el Espíritu de Dios, y ellas conmoverán Occidente… ¡Debemos continuar—no solo los que están aquí, sino miles de jóvenes deben ir al Norte, al Sur, al Este y al Oeste para cubrir la tierra con pequeñas colonias, demostrando que la vida sencilla sumada a pensamientos elevados conduce a la mayor felicidad!”

Estaba conmovido hasta la médula… Ese día juré profundamente que haría todo lo posible para que sus palabras se hicieran realidad.

Así comenzó el decidido esfuerzo de Swami Kriyananda por crear esas comunidades. Esto finalmente llevó a la fundación de Ananda Village (pulse aquí para ver el enlace en inglés) el 4 de julio de 1969—casi exactamente veinte años después de ese discurso en la fiesta en el jardín.

En realidad, Swamiji había estado interesado en iniciar comunidades desde su juventud, pero era más un ideal que una búsqueda activa. No fue hasta que el poder de los pensamientos del Maestro lo cargaron con la fuerza de voluntad y la energía para construir “colonias” que dedicó su vida a esta misión.

Durante los siguientes cuarenta años se esforzó por manifestar la visión del Maestro y fundó lo que ahora son comunidades florecientes en Norteamérica (pulse aquí para ver el enlace en inglés)Europa (pulse aquí para ver el enlace en inglés), e India (pulse aquí para ver el enlace en inglés). Con un flujo incansable de energía y fuerza de voluntad, superó todos los obstáculos que se le presentaban con determinación y valentía.

Pero había otro aspecto de su capacidad para hacer realidad este sueño: entrega. Todo lo que emprendió fue hecho en servicio a Yoganandaji, y con la consciencia de que Dios, no él, era el Hacedor. De esta forma, recurrió a un flujo constante de guía, creatividad, y gracia para lograr sus objetivos para servir a su gurú.

Esto nos lleva al Principio de T.W.O., que significa usar el poder del Pensamiento + Voluntad + Entrega para lograr nuestros objetivos.

Así es cómo puedes aplicar este principio en tu propia vida.

Primero, piensa en algo que te gustaría lograr que se sienta en sintonía con principios elevados. Visualiza tu objetivo claramente en el ojo espiritual. Si el proyecto en general parece demasiado grande para ti, divídelo en pasos pequeños y factibles que puedas seguir para alcanzar tu objetivo.

A continuación, reúne la voluntad y la energía necesarias para avanzar paso a paso. Si te encuentras con problemas u obstáculos, no te desanimes. En cambio, espera que aparezcan desafíos. Luego, cuando aparezcan, ve profundo en tu interior para encontrar reservas ocultas de fuerza y determinación para atravesar cualquier barrera que amenace con detener tu progreso. El Maestro dijo que cada prueba que enfrentamos es una prueba de nuestra fuerza de voluntad. Enfrenta cualquier circunstancia adversa que la vida te presente con la energía suficiente para salir victorioso.

Por último, entrega a Dios tus pensamientos y energía para Su guía y bendición. Todo lo que hacemos es solo una parte de Su sueño. Una vez cuando una líder de una comunidad de Ananda estaba enfrentando algunos desafíos, Swamiji le dijo, “Recuerda, esta obra no es tu obra. No es mi obra. Es la obra de Babaji y del Maestro.” Si Podemos recordar que Dios es el Hacedor, sentiremos una ola subyacente de apoyo que nos lleva a las playas de la plenitud.

¿Cuál es el mayor beneficio de usar la fórmula de T.W.O? Más allá de cualquier éxito externo, sentiremos una sintonía y unidad cada vez más profunda con la consciencia divina. Así, T.W.O. se transforma en una mayor consciencia de ser UNO con Dios.

En amista divina,

Nayaswami Devi

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