Devi y yo estuvimos dando una serie de programas en nuestra comunidad y templo en Palo Alto (pulsa aquí para ver el enlace en inglés), California, hace unos días. Mientras todos los eventos del fin de semana (pulsa aquí para ver el video en inglés) estaban terminando ocurrió algo muy conmovedor. De una manera conspirativa y algo emocionada, nos llevaron a dos sillas colocadas frente a un pequeño coro en su patio.

Cuando empezaron a cantar se me llenaron los ojos de lágrimas. Hace aproximadamente un año, yo había escrito la letra para una canción tradicional llamada “Shenandoah,” que tiene una melodía encantadora e inolvidable—la nueva letra refleja un anhelo por la Madre Divina en vez del amor tradicional de un hombre por una mujer. Luego de que me llegó la letra, la compartí en un blog llamado “Viendo al Espíritu en Todos Lados.” Aquí está:

Madre Divina, anhelo conocerte.

Desaparece, oh mundo de maya.

Madre Divina, anhelo conocerte.

Lejos, me sumerjo en el profundo shushumna

Oh Madre Divina, anhelo verte.

Desaparece, oh llamativa maya.

Madre Divina, anhelo verte.

Lejos, me alejo a través del brillante Kutastha.

Oh Divina Madre, anhelo escucharte.

Desaparece, oh ruido de maya.

Madre Divina, anhelo escucharte.

Lejos, estoy destinado a fusionarme con la dicha de AUM.

Lo que hizo que la experiencia en Palo Alto fuese particularmente especial para mí fue el regreso totalmente inesperado de un viejo amigo. Para Devi y para mí estos blogs son un poco como nuestros hijos espirituales. Una vez que “se van de casa” realmente no esperamos volver a verlos. Liberamos nuestros blogs en el éter sin ningún apego, aunque agradecemos profundamente los comentarios que la gente pueda hacer sobre una publicación en particular.

“El Maestro en Primavera,” por Nayaswami Jyotish.

¿No es verdad, amigos, que muchas cosas en la vida parecen muy efímeras? Llega un evento, o una idea creativa, tiene su pequeño momento en el escenario de las experiencias de nuestra vida, y luego pasa al recuerdo donde se atenúa y desaparece. Aunque yo reescribí la letra de esta canción, nunca la había escuchado interpretar. Y nunca lo esperé.

Pero los grandes maestros nos enseñan que cada uno de nuestros pensamientos, palabras o acciones planta una semilla kármica. De una u otra forma, estas semillas están destinadas a regresar a nosotros. Generalmente somos más conscientes de las semillas negativas que de las positivas. Nuestros errores pasados parecen volver a nosotros como una tormenta de invierno, llena de ruido y furia. Pero la mayoría de las veces nuestro karma positivo parece pasar desapercibido.

Sin embargo, de vez en cuando, un fruto de karma positivo del pasado hace una visita especial a casa. Tal vez, como en este caso, un grupo de amigos haga un esfuerzo considerable para darlos una hermosa sorpresa. Nos hacen sentar, que prestemos atención, y luego nos dan un regalo de amor como esta canción. Un evento como este ayuda a despertarnos.

Dios está siempre esperándonos, queriendo ayudarnos a ser felices. Hace mucho, yo había escrito una canción de nostalgia a la Madre Divina, y aquí estaba Ella en la forma de estos amigos cantándomela. Si prestamos atención, veremos que la Madre Divina nos visita todos los días. Tratemos de escuchar Sus pasos y oír Su canción.

En agradecimiento,

Nayaswami Jyotish

P. D.: Aquí está el link para ver el video de la grabación de la canción (pulsa aquí para ver el video en inglés). Pulsa con el botón derecho aquí para descargar el MP3. O escúchala aquí.

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